Este jueves 7 de mayo en Cali (Valle del Cauca, Colombia), a sus 96 años, falleció Jaime Aparicio, una leyenda del atletismo sudamericano de la década de 1950 y pionero en la proyección internacional del deporte colombiano. Aparicio fue el primer colombiano en ganar un oro panamericano en Buenos Aires 1951 y se destacó en los 400 metros llanos y con vallas, logrando múltiples títulos y récords.
La plataforma Atletismo Sudamericano reconoció su trayectoria y expresó condolencias a sus familiares, allegados y toda la comunidad atlética colombiana, valorando su legado como atleta, entrenador y organizador.
Homenajes y legado
En homenaje a Aparicio se ha difundido su campaña internacional, que está recogida en el libro «Prodigios sobre las vallas» de Luis Vinker. En 2019, durante el Campeonato Sudamericano u20 en Cali, la Confederación Sudamericana reconoció a tres destacados atletas del Valle del Cauca en la especialidad de 400 metros: Wilson Cañizales, Pedro Grajales y Jaime Aparicio, el primero en alcanzar alto nivel internacional.
Ricardo Avila describió que Aparicio abrió las puertas para que el atletismo colombiano emergiera en América, logrando medallas de oro en los Juegos Panamericanos y Campeonatos Sudamericanos en una época de grandes dificultades políticas y económicas para Colombia.
Trayectoria deportiva
Jaime Ignacio Aparicio Rodenwalt nació el 17 de agosto de 1929 en Lima, pero desde los tres meses vivió en Cali. Hijo de Abraham Aparicio Rico y Ernestina Bodewalt, destacó desde joven en natación, fútbol y básquet, aunque el atletismo fue el único deporte donde pudo usar gafas debido a su miopía. Inició su carrera atlética a los 16 años y rápidamente sobresalió, ganándose el apodo de «Estrellita».
Participó a los 17 años en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla y en 1947 dominó el primer Campeonato Nacional de Colombia, con récords en 400 metros llanos, 400 metros con vallas, posta 4×400 y salto en alto. Fue protagonista en los Juegos Bolivarianos de Lima, donde ganó los 400 con vallas y fue subcampeón en los 400 llanos.
Compromiso y marca histórica
En 1948 fue parte de la delegación olímpica en Londres, acumulando experiencia pese a no avanzar a las finales. Su desempeño en los Juegos Nacionales de Santa Marta en 1950 fue sobresaliente, ganando múltiples pruebas, y en 1951 se convirtió en el primer colombiano en ganar oro en unos Juegos Panamericanos, con un tiempo de 53s.4 en los 400 metros vallas.
Aparicio estudió arquitectura mientras competía y entrenaba con disciplina, incluso continuó en la Florida State University en EE.UU. Destacó en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1954 y en el Sudamericano de Sao Paulo, donde obtuvo el título en 400 con vallas y subcampeonatos en 200 metros. En los Panamericanos de México 1955 ganó la medalla de plata con récord sudamericano mejorado.
Últimos años como atleta y su vida posterior
En 1956 brilló en el Sudamericano de Santiago con tres oros y estableció un récord con la posta 4×400. Representó a Colombia en los Juegos Olímpicos de Melbourne, quedando fuera de semifinales en 400 metros vallas. Aparicio fue retirándose progresivamente debido a compromisos laborales y académicos, y finalmente colgó los zapatos tras el Sudamericano de Montevideo 1958.
Posteriormente, desarrolló una exitosa carrera como arquitecto y dirigente deportivo en Cali, participando activamente en la organización de los Juegos Panamericanos 1971 y en la comisión técnica del Comité Olímpico Colombiano. Además, tuvo gran diversidad de intereses y dominaba seis idiomas.
Resumen de su carrera internacional y récords
Jaime Aparicio tuvo una destacada campaña internacional entre 1946 y 1958, participando en Juegos Centroamericanos, Bolivarianos, Panamericanos, Campeonatos Sudamericanos y Juegos Olímpicos, con numerosos títulos y medallas. Entre sus récords sudamericanos destacan los 47.6 segundos en 400 metros llanos (Bogotá, 1956) y 51.8 segundos en 400 metros vallas (México, 1955), así como la posta 4×400 con 3:14.6 en Santiago 1956.























