Jaime Aparicio, reconocido atleta colombiano y primer medallista de oro en unos Juegos Panamericanos, falleció el 7 de mayo en Cali a los 96 años. Nacido en Lima el 17 de agosto de 1929, Aparicio dejó un legado imborrable en el atletismo nacional.
Un atleta único y récords nacionales
A pesar de no tener el físico convencional de un velocista, destacaba por su habilidad en pista. Era desgarbado, bajo y usaba lentes gruesos, pero su trabajo y disciplina lo llevaron a marcar época. Al finalizar los años 40, era titular de nueve récords nacionales en pruebas como 100, 200 y 400 metros planos, varias modalidades de vallas y salto alto, además de relevos 4×100 y 4×400 metros.
Éxitos internacionales y proyección mundial
En los Juegos Centroamericanos de Guatemala hacia 1950, conquistó oro en 400 metros vallas con un tiempo de 54.9 segundos. Su gran hito llegó en los Juegos Panamericanos de Buenos Aires 1951, donde consiguió la primera medalla de oro para Colombia en estas justas, imponiendo un nuevo récord panamericano y suramericano en su especialidad (53.4 segundos). Fue además la única medalla de oro del país en esa edición.
En 1954 ganó oro en los 400 metros y plata en los 200 en los Centroamericanos de México, y fue campeón suramericano de 400 vallas ese año. Fue considerado de los mejores vallistas del mundo en esa temporada, ubicado cuarto a nivel global, único suramericano en ese ranking.
Participación olímpica y retiro del atletismo
Representó a Colombia en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 y Melbourne 1956. En Londres llegó con 18 años y sin expectativas, pero aprendió viendo a los grandes. En Melbourne terminó tercero en su serie de 400 vallas (52 segundos) y quinto en 400 metros planos (49 segundos), sin avanzar a semifinales. Se retiró oficialmente el 28 de abril de 1958 durante el Suramericano de Montevideo, tras una carrera de 12 años llena de éxitos.
Legado fuera de la pista
Después de su trayectoria deportiva, Aparicio se graduó como arquitecto y diseñó cerca de 40 edificios en Cali. También fue director técnico de los Juegos Panamericanos de Cali 1971. La Unidad Deportiva Jaime Aparicio, donde se localizan la pista atlética y otras instalaciones, lleva su nombre en honor a su legado. Fue el último en portar la antorcha y encender el pebetero en esos juegos.
Su partida enluta al atletismo colombiano, pero su filosofía perdura: “En atletismo, el 50 por ciento es el físico y la genética, y el porcentaje restante lo pone el atleta, con su mentalidad ganadora”.
Fuente: runningcolombia.com
Fotos: runningcolombia.com























