Muy buena performance de Ortega: 7° en lanzamiento del disco

El colombiano Mauricio Alexander Ortega, recordman sudamericano del lanzamiento del disco, terminó en el 7° puesto de la final de esta especialidad, este sábado 31 de julio en el Estadio Olímpico de Tokio. Se trata de la mejor actuación de un atleta sudamericano en el historial olímpico de disco siendo que, hasta ahora, el único finalista había sido el peruano Eduardo Julve, 12° en Londres, allá por 1948.

Nacido hace 27 años en Apartadó y entrenando en las últimas temporadas en Portugal, donde elevó sus registros al «club» de los 70 metros, Ortega se afirmó ahora en el primer plano internacional, en una prueba donde Suecia concretó un histórico 1-2 a través de la dupla de Daniel Stahl y Simon Pettersson. Hasta ahora, los suecos sólo habían logrado una medalla olímpica en disco con el recordado Ricky Bruch, bronce en Munich 72.

Stahl, el hombre dominante del lanzamiento del disco en los últimos años, se llevó la medalla de oro con 68.90 metros y Petterson le escoltó con 67.39, arribando a la zona de medallas con su quinto intento. «Estoy muy orgulloso por mi triunfo, por mi compañero Simon y por nuestro entrenador, Vestenn Hafsteinsson. Hemos trabajado duro», dijo Stahl, campeón mundial en Doha 2019 y que sólo ha perdido tres de sus 32 competencias en las últimas dos temporadas.

La medalla de bronce fue para el austríaco Lukas Weisshaidinger con 67.07, apenas cinco centímetros delante del australiano Matthew Denny, mientras que el esloveno Kristjan Ceh, quien aparecía entre los favoritos, tenía que conformarse con el quinto puesto en 66.37. eEisshaidinger ya había estado en la anterior final olímpica, en Río ocupando el sexto puesto.

El ex campeón mundial Andriusz Gudzius, de Lituania, fue sexto con 64.11. Y séptimo terminó Ortega con 64.08, logrados en el cuarto intento de su serie (61.06 63.51 nulo 64.08 63.87 y nulo en el final). Tanto Ortega como su compañero de entrenamientos y giras, el ecuatoriano Juan José Caicedo (quien ahora quedó en la clasificación) entrenaron en los últimos tiempos en Portugal, contando con la asistencia del cubano Frank Casañas, un hombre que tiene cinco participaciones olímpicas.

«Agradecido por haber obtenido ese diploma olímpico, agradecido por haber competido y porque estuve en un evento con bastante nivel. Fue algo agradable, porque siempre como atleta de alto rendimiento se quiere dar más y todos queremos la medalla, sé que va a llegar, pero hoy lo disfruté”, dijo Ortega.

En el  historial del lanzamiento del disco, la gloria mayor corresponde al estadounidense Al Oerter, quien triunfó en cuatro oportunidades consecutivas -desde Melbourne 1956 hasta México 1968- algo que en el atletismo sólo ha emulado su compatriota Carl Lewis, vencedor del salto en largo entre 1984 y 1996. El lituano Gudzius, por su parte, es el continuador de una gran tradición de discóbolos de su país, que incluye tres medallas doradas en los Juegos (dos por Vassiulius Alekna a principios de este siglo y la anterior, en Barceloina 92, por Romas Ubartas). Alekna estuvo en cinco finales olímpicas.