Keely Hodgkinson batió el 19 de febrero en Lievin (Francia) el récord mundial de los 800 metros bajo techo al detener el cronómetro en 1:54.87, una marca que llevaba 24 años vigente.
El registro anterior se había establecido el 3 de marzo de 2002 en Viena, en la final de los 800 metros del Europeo en pista cubierta, cuando Jolanda Ceplak y Stephanie Graf firmaron las dos mejores marcas de la historia en la pelea por el oro.
La nueva plusmarca y el antecedente de 2002
Ceplak y Graf fueron las dos únicas mujeres en bajar de 1:56, aunque posteriormente sus logros quedaron marcados: Ceplak dio positivo por EPO seis años después y a Graf la sancionaron en 2010, ya retirada, tras descubrirse que en el pasado se había ido a cambiar la sangre a un banco de Viena.
En este 2026, Hodgkinson se convirtió en la primera mujer en bajar de 1:55 bajo techo. Su 1:54.87 fue 95 centésimas más rápido que la marca de Ceplak.
Así fue la carrera en el Meeting de Lievin
El Meeting de Lievin había reservado los 800 metros como la última carrera de la noche. La campeona olímpica de los 800 metros en París ya había alimentado las expectativas, ya que el sábado 14 de febrero, en las series del campeonato británico, estableció la tercera marca de la historia con 1:56.33.
En la final, Hodgkinson pasó la primera vuelta en 26,47 segundos y la segunda en 29,09, para un total de 55,56 segundos en 400 metros, tres décimas más rápido de lo establecido. En ese punto la liebre, la polaca Anna Gryc, se retiró y, antes de los 500 metros, la británica ya corría sola contra el cronómetro, ampliando diferencias con la suiza Audrey Werro.
Completó la tercera vuelta en 29,50 segundos y cerró con 29,82 en la última. Un día antes, había explicado que tenía una cuenta pendiente con la pista cubierta, pues tres veces había intentado participar en un Mundial invernal y nunca había podido hacerlo.
La cuenta pendiente y el Mundial de Torun
El año pasado, Hodgkinson tenía todo preparado en un meeting con su nombre, el Keely Classic, para batir el récord, pero horas antes se lesionó el isquiotibial. La herida se le complicó hasta bien entrado el verano y, aunque regresó ganando en Lausana con 1:55, en la final del Mundial de Tokio se quedó con la medalla de bronce.
«Espero conseguir mi primer título mundial, añadirlo en mi palmarés, y estoy deseando hacerlo en Europa», dijo en referencia al Mundial de Torun que le espera en un mes.
Fuente: RunningColombia
Fotos: RunningColombia
Fuente: RunningColombia
Fotos: RunningColombia





















