Paula Torres ya transita el inicio de la temporada 2026 con la mirada puesta en un nuevo Campeonato Mundial. Luego de una breve pausa tras su participación en el Mundial de Tokio, la marchista ecuatoriana retomó los entrenamientos con buenas sensaciones y una planificación enfocada en los principales desafíos del año.
“Me he sentido muy bien con el trabajo que hemos estado haciendo”, explicó Torres, quien detalló que el período posterior al Mundial permitió atender molestias físicas, especialmente en el isquiotibial, antes de retomar de lleno la preparación. Esa recuperación fue clave para comenzar el nuevo ciclo en plenitud.
Retorno progresivo y bases sólidas
La atleta señaló que, tras la etapa de recuperación, volvió de manera gradual al entrenamiento general, combinando sesiones de carrera y competencias, antes de enfocarse nuevamente en la marcha atlética. “No me ha costado tanto regresar como en años anteriores. Siento que estamos en una muy buena forma deportiva”, afirmó.
Ese proceso le permitió llegar al inicio de 2026 con confianza, respaldada por el nivel alcanzado en la pasada temporada y por la continuidad del trabajo con su equipo técnico.
Aprendizajes tras el Mundial de Tokio
La pausa posterior al Mundial de Tokio también fue un espacio de reflexión. Torres destacó la importancia de los detalles fuera del entrenamiento intenso, como el descanso, la alimentación y la recuperación, aspectos que ahora busca optimizar para sostener las cargas de trabajo.
“Más que sorprendida, fue una etapa de satisfacción y confianza, de saber que mediante el trabajo duro podía alcanzar grandes cosas”, señaló, remarcando que esa experiencia fortaleció su convicción de poder aspirar a objetivos mayores.
Objetivos 2026: Mundial y Juegos Sudamericanos
En el calendario de este año, la prioridad está clara. “Lo más importante es el Mundial, que es en abril, y los Juegos Sudamericanos, que serán en septiembre”, explicó Torres, quien también prevé participar en competencias del World Tour.
Más allá de los resultados, la ecuatoriana subrayó que su principal desafío es superarse a sí misma: llegar mejor que la temporada anterior y consolidar el nivel que ya le permitió competir de igual a igual con las mejores del mundo.
Confianza, equipo y proyección olímpica
Torres destacó el respaldo de su entorno como un factor determinante en esta etapa. El apoyo de su familia, su equipo de trabajo y el reconocimiento del público tras sus logros recientes fortalecieron su motivación, aunque también incrementaron la responsabilidad de representar al país.
“Ahora tengo objetivos claros y siento que puedo pelear adelante con las mejores”, afirmó, en referencia al próximo Mundial de marcha en Brasil. Con la vista puesta también en el ciclo olímpico, la atleta reconoce que su umbral competitivo es más alto y que el camino recién comienza.
Fuente: Paso de Oro























